¡Lo leíste bien! Los conciertos de Hong Kong se han transformado de "festines musicales" en "fraude masivo". Pagas miles de dólares, te colocas detrás de un escenario de cuatro lados y escuchas a supuestos cantantes actuar durante 2 o 3 horas, solo para oírlos quejarse: "¡Estoy tan enfermo hoy!" y luego cantar desafinados, diciendo: "Hice lo mejor que pude". Lo más indignante: algunos "cantantes" hacen playback descaradamente, completamente desafinados, y aun así fingen disfrutarlo; los bailarines...